Nací en Roma y desde siempre amé las esquinas secretas de mi ciudad: las mesas de los bares haciendo equilibrio sobre el empedrado, el terco empeño de las hiedras por cubrir los muros granates, el eterno ruido de la más eterna capital.
En el año 2000 me trasladé a América Latina, para trabajar en proyectos de cooperación internacional. Encontré rostros y luces, y ese fue el signo que marcó mi destino para siempre.
Luego de varios años de intermitentes residencias entre el viejo y el nuevo mundo, me radiqué en Neuquén (Argentina) en el año 2015, donde ofrezco servicios fotográficos personalizados para particulares, empresas, editoriales y ONG's.